Compañía de Teatro

La prensa dice...

Primera crítica a Sidney, durante su estancia en la Sala Tú a cargo de Susana Mayo Sousa para Todos al Teatro.

Crítica: “Sidney” en la Sala Tú

Susana

17 mayo 2014

INFORMACION

 

 

Conocí a Fedra Marcús Broncano antes que a “Sidney” y reconozco que eso me otorga una ventaja sobre el honorable público que asistió al estreno de esta comedia dramática el pasado jueves 15 de mayo en la Sala Tú. Una ventaja que no es otra que haber conocido el porqué de la existencia de Sidney antes de su presentación en sociedad y ver los ojos luminosos de su creadora mientras, ilusionada, me mostraba la curiosa escenografía diseñada por ella misma. A veces, la vida se detiene en esos pequeños detalles y una queda prendida de ellos como para siempre. Entonces es difícil no contagiarse de la ilusión de un equipo humano y abrazar una obra que acaba de nacer para hacerla volar. O intentarlo. Aunque, para hacerla volar no basta mi abrazo, es necesario el vuestro, pues sois vosotros, el público, los que, en definitiva, tenéis esa última presencia que necesita una obra de teatro para despegar y, sobre todo, mantenerse.

Escrita y dirigida por la propia Fedra, “Sidney” tuvo unos comienzos difíciles, como le ocurre a la mayoría de las OFF que intentan abrirse camino en la gran ciudad. Es la primera obra para adultos escrita por esta actriz, compositora y dramaturga acostumbrada a libretos infantiles, sin embargo, después de verla debemos confesar que “Sidney” no es solo para adultos. El texto no representa dificultad para un público adolescente, más bien al contrario, nos encontramos con una historia que encierra, sin ocultar, una enseñanza básica para los más jóvenes. El choque del matrimonio que se manifiesta “liberal “con el descubrimiento de la homosexualidad de su hijo, no incorpora nada original a la dramaturgia contemporánea, sin embargo, resulta didáctico para un público nuevo.

Una obra divertida que, sin llegar a ridiculizar las convenciones sociales, las coloca en un lugar desde donde pierden su halo trascendente. Tres actores en escena con unas interpretaciones notables, entre las que destaca la del actor Raúl  Sáez como Enrique, padre de Diego. Un canto al amor y a la libertad del individuo por conseguir la felicidad y los amargos caminos por los que hay que transitar para llegar a ella.




































Primera crítica de Sidney a su paso por el Teatro del arte a cargo de la periodista Nunci de León para Periodistas en español.com

http://periodistas-es.com/sidney-cuando-australia-viene-cenar-37238

Sidney: cuando Australia viene a cenar

Por   /   28/06/2014  /   Sin comentarios

 
 

Sidney, título misterioso que sólo la obra aclarará, está cuajado de referencias. Imposible no pensar, por título y temática, en aquella famosa película Adivina quién viene a cenar esta noche, película en la que los amantes padres de una hija única, a la que han educado poniendo todos sus medios, que son muchos, esperan ansiosos la realización de sus expectativas con la llegada del yerno prometido.

cartel Sidney Sidney: cuando Australia viene a cenarPero si allí el que llegaba era Sidney Poitiers, que era médico, pero negro (o negro, pero médico), aquí es Sidney a secas quien paga la ronda, lo que implica un significado mucho más amplio de entrada, un significado que a lo largo de la obra se irá acotando hasta llegar el momento de hacerse presente.

Y éste es el principal atractivo de Sidney, que al principio es una especie de genérico plumífero al que tenemos que desplumar, o mejor dicho, ver desplumar por otros sin que nos duela, porque es a casa de otros a donde se dirige a cenar esta noche, no a la nuestra. Y ésta es su principal baza, lo lejos y distinto que al principio se nos muestra.

Como en los huracanes, no adivinamos su dimensión hasta que llegan sus efectos.

Sólo a lo largo del encuentro entre padres e hijo (encuentro delicado, previo a la llegada de Sidney), este desconocido suscitará en nosotros tales ganas de saber cómo es, que al final lo único que querremos ya es verlo entrar de una vez por esa puerta. Estamos rendidos a sus pies y, puesto que viene de Australia, qué más da que sea un ornitorrinco, un canguro llevando a su hijo en una bolsa o un pollo Moa gigante. “Que venga como sea, lo que quiero es que venga”.

A los padres, el hecho les supera. Los argumentos que esgrimen, primero entre ellos a solas y con el hijo después, son de tal categoría, que hace falta una dialéctica clara y contundente para no dejar el menor resquicio de duda de lo que se están jugando. Ésta se canaliza en diálogos a dos bandas en los que no sobra nada y en los que se cuelan estallidos de violencia propios de los que mucho se aman. No hay duda de que en esta hora y media de teatro se produce una gran evolución en la escala humana.

Es el momento de conocer por fin a Sidney, que ya está llamando a la puerta. Y esto es a lo más que, de momento, puede llegar nuestra tolerancia.

Las actuaciones están muy logradas para ser el primer día, aunque quizás haga falta más trabajo con la voz, sobre todo al principio. Los cambios que experimentan los padres son duros y muy bien expresados por ambos, particularmente en la madre, auténtico catalizador de iras y huracanes familiares. No hay histrionismos ni estridencias, no se hace larga la obra, todo está en su punto.

  • Título: Sidney, de Fedra Marcús Broncano
  • Dirigida por Fedra Marcús Broncano
  • Reparto: Fedra Marcús, Raúl Sáez y Álvar Zarco
  • Género Comedia
  • Teatro del Arte (San Cosme y San damián)
  • Fecha: 27 de junio de 2014 (viernes a las 21, sábados a las 22’30)

y Reseña en el Abc. Gracias a Carmen Rodriguez Santos. 
Sábado 28 en la página de teatro de Abc cultural pag,26 (En breve Imagen)